El viernes pasado tuvimos la oportunidad de participar en el III Showroom de Moddos (el club social y de networking por excelencia en Valencia, Madrid, Barcelona o Ginebra y que en los próximos meses abrirá en ciudades como Ibiza o Marbella) y la valoración fue muy positiva. Durante toda la jornada estuvimos realizando en nuestro stand mediciones de coherencia cardíaca, este concepto se basa en la estrecha relación que poseen nuestro cerebro y nuestro corazón y en como se influyen mutuamente. Incluso a la prensa le llamó poderosamente la atención que nuestros pensamiento pudieran influir en nuestro corazón.

            Era increíble ver como todos los asistentes que se atrevían a probarlo se sorprendían cuando se daban cuenta de como eran capaces de afectar a su Variabilidad de Pulso Cardíaco (VPC), solamente con sus pensamientos. Cuando estaban pensando en cosas positivas su ritmo se volvía muy uniforme y coherente y sin saberlo producían en su organismo una cascada de cambios fisiológicos y químicos que iban a repercutir favorablemente en su salud (como por ejemplo el incremento de la eficacia de su sistema inmunitario). En cambio cuando pensaban en cosas no tan agradables, que les generaban emociones negativas, entraban en caos cardíaco, con los perjuicios que todo ello tiene para su organismo (la mayoría de ellos provocados por el cortisol). Así que, podemos decir literalmente que estuvimos reforzando sistemas inmunológicos y repartiendo salud.

            Por la tarde, impartimos una conferencia en la que explicamos como nuestras emociones pueden afectar a nuestra fisiología e incluso a la realidad que percibimos. Me encanta impartir esta conferencia plagada de ejemplos y de estudios científicos que apoyan la creencia de que algunas cosas inmateriales (como nuestro pensamiento o nuestras emociones) pueden afectar a cosas materiales (la realidad que percibimos o nuestra salud). El tema generó mucha expectación y los asistentes me acribillaron a preguntas, que gustosamente respondí (cuando veo un interés especial en la audiencia, me vengo arriba y disfruto como un enano).

              Después, unos merecidos días de descanso, antes de comenzar una semana plagada de procesos de coaching. Hasta 5 sesiones con directores de una gran firma de consultoría nacional he realizado en los 3 días que me ha dejado esta semana tan corta. La verdad es que 6 años y más de 400 horas después de comenzar a realizar procesos de coaching, todavía me sigo sorprendiendo en cada sesión cuando mi coachee se cuestiona sus creencias, genera otras más adaptativas o se da cuenta de algo que ha tenido todo el rato delante suyo pero no ha sido capaz de observar.

             Recomiendo encarecidamente a todas aquellas personas que tengan “hambre” de conseguir cosas, en lo profesional o en lo personal, que se busquen un buen coach (certificado y con formación reglada) y que comiencen a recorrer el camino hacia sus sueños, sus éxitos y una vida más plena.

               Gracias a todas las personas que decidieron visitarnos en nuestro stand el viernes pasado, a todos los que asistieron a nuestra conferencia y especialmente a Joaquín, Carlos, Jaime, Alberto y Guillermo, por cuestionarse su manera de hacer las cosas y tener la voluntad y lucidez suficiente para crecer y desarrollar a todas las personas que tiene alrededor.