Quizás alguno de vosotros se haya realizado alguna vez esta pregunta y si estás leyendo estas líneas es porque, de algún modo, tienes curiosidad por todas esas cosas intangibles que nos rodean y condicionan en el día a día llamadas emociones.

La primera razón que te propondré es que partimos de una situación bastante deficitaria. En nuestra época, nuestro sistema educativo ni se planteaba introducir este tipo de aprendizajes en las aulas, más bien hemos sufrido una “educastración emocional” porque más allá de no haber podido desarrollar de jóvenes nuestras destrezas emocionales, además, en algunas situaciones, hasta se nos invitaba a reprimirlas y no mostrarlas hacia el exterior.

Sin embargo, ahora que conocemos su importancia, ahora que sabemos cómo entrenar y desarrollar a las personas para que gestionen sus propias emociones, ahora que cada día el conocimiento es más accesible para todos, todavía hay personas que no han caído en la cuenta de la importancia que tiene aprender a convivir con algo que te acompaña y te condiciona en el día a día.

¿Por qué desarrollar tu Inteligencia Emocional?

“Tú vida es un fiel reflejo de tu Autoestima”

Si desarrollas tu Inteligencia Emocional, el primer beneficio que obtendrás es que te conocerás mejor. Descubrirás tus fortalezas y aquellas cosas que no se te dan tan bien. Descubrirás cómo reaccionas ante determinadas situaciones y cómo manejar aquellas que te provocan sensaciones que no te gustan. Si pasa esto, no solo mejorarás tu autoconocimiento, sino que aprenderás a aceptarte y quererte tal y como eres, por lo que tu propia valoración mejorará. Y ni qué decir tiene que tu vida es un fiel reflejo de tu autoestima.

Comprenderás por qué te sientes y reaccionas de esa forma ante determinadas situaciones. Conocerás qué emociones surgen en ti y cuál es la razón por la que lo hacen y, de esa manera, podrás comenzar a operar y trabajar sobre ellas. Uno solo puede mejorar aquellas cosas que conoce bien y al conocer las causas de los diferentes efectos, o cambiamos unas o mitigamos los otros. E incluso encontraremos soluciones alternativas que ni nos habíamos planteado, ya que al tener más información sobre la situación, nuestras posibilidades de acción y respuesta también se ampliarán.

Al aportar luz a todos estos procesos internos, tendremos la posibilidad de tener diálogos internos mucho más constructivos. Como dice Francisco Alcaide en su magnífico libro Aprendiendo de los mejores, tenemos unos 60.000 pensamientos al día, la mayoría de ellos negativos. Así que, cobra muchísimas importancia prestar atención y mejorar un aspecto que incide directamente en nuestro estado emocional: nuestros pensamientos.

¿Por qué desarrollar tu Inteligencia Emocional? II

Si desarrollas tu Inteligencia Emocional, serás capaz de regular mucho mejor tus impulsos y decidir en muchas más situaciones cómo desearías actuar y comportarte.

Si desarrollas tu Inteligencia Emocional, serás capaz de regular mucho mejor tus impulsos y decidir en muchas más situaciones cómo desearías actuar y comportarte. Esto te ayudará a incrementar tus niveles de disciplina y foco, puesto que serás capaz de perseguir con más fuerza objetivos a medio o largo plazo (aquellos que no conllevan una gratificación inmediata) y, además, te sentirás mejor al darte cuenta de que puedes decidir como comportarte en cada situación, lo que te permitirá que no decidan tus emociones por ti, sino que seas tú quien lleva el timón.

Al conocer por qué aparecen y cómo actúan determinadas emociones, serás capaz de centrarte en aquello que es verdaderamente importante para ti en ese momento y no en lo que solo lo parece. En ocasiones, es normal sentir miedo cuando está en juego algo muy valioso para nosotros, sin embargo, si no lo gestionamos bien, es posible que nos empuje a pensar mucho más en el “qué va a pasar” (posición más pasiva y reactiva, que generará mucho malestar y angustia en nosotros o en nuestro entorno), que en el “qué voy a hacer”, mucho más saludable, proactivo y con mayores probabilidades de éxito.

Pienso sinceramente que no hay mejor inversión que la que se hace en uno mismo, que tú eres el activo económico más importante que tienes y que, por esa razón, es imprescindible que te preocupes por tu estado y mantenimiento. Aquellas personas que no se desarrollan se deprecian, porque son incapaces de conocer cómo obtener lo mejor de si mismas.

El día 30 de enero, en Valencia, un grupo de personas que quieren disfrutar de una vida más plena, comenzarán un viaje que les transformará y que les convertirá en una mejor versión de sí mismos. Ellos serán la primera promoción del Programa de Experto en Inteligencia Emocional (#PREXIE) en el que tengo el placer de participar. Si te apetece, quizás aún llegues a tiempo…