Ya solo quedan 10 días para que comience el 4º Congreso Internacional de Inteligencia Emocional que este año se celebra en New York. Un certamen que se celebra cada dos años y por el cuál, me siento tremendamente afortunado por poder asistir representando a ASNIE y conocer de primera mano a los padres de muchas de las teorías que habitualmente estudiamos dentro de este campo, personas que hasta ahora solo conocía a través de sus libros y de sus ideas.

En 3 días consecutivos y en pleno corazón financiero de esta mágica ciudad (algunos la consideran la capital del mundo), se van a suceder un montón de conferencias, talleres y una gran cantidad de presentaciones y posters de personas que están estudiando el impacto de la Inteligencia Emocional en todo el mundo. Expertos que compartirán su trabajo y sus conclusiones con todas aquellas personas que pensamos que la I.E. es el elemento diferencial en una sociedad donde se nos ha educado en base al raciocinio, dejando de lado completamente el componente emocional.

Me ha llamado poderosamente la atención, la gran cantidad de posters y de sesiones que van a estar dirigidas o impartidas por personas de habla hispana y es que, aunque el concepto nació en Estados Unidos, cada vez somos más personas fuera de sus fronteras las que estamos estudiando y desarrollando teorías sobre su aplicación práctica en diferentes entornos y nuestro país se encuentra en plena vanguardia. De echo, una de las últimas presentaciones plenarias será a cabo de Pablo Fernández-Berrocal, catedrático de psicología en la Universidad de Málaga y uno de los mayores expertos en nuestro país sobre la materia.

Poder intercambiar unas palabras con John Mayer o David Caruso (coautores junto con Peter Salovey del directivo emocionalmente inteligente) y contarles algunas de las cosas sobre las que estamos trabajando, intercambiar opiniones con Cary Cherniss (coautor junto con Daniel Goleman del libro “La I E en el trabajo) o Marc Brackett (director del centro para el estudio de la IE en Yale) y conocer a otras personas de todo el planeta apasionados por la I E, para mi no tiene precio.

Un congreso en el que ASNIE y sus 700 asociados estarán presentes en la que considero, la mayor concentración por metro cuadrado de expertos sobre Inteligencia Emocional del mundo. Seguro que recogeremos muchas ideas que conseguirán mejorar, todavía más, nuestra asociación y conseguir convertirnos en ese referente a nivel nacional que todos deseamos.

Este será mi segunda visita a la única ciudad que consiguió mantenerme horas y horas con la boca abierta cuando recorría sus calles por primera vez y prometo manteneros informados de todo lo que allí acontezca, para poder traer a nuestra ciudad/país todo ese conocimiento que allí se pondrá en mis manos (que serán las vuestras en breve)