Hace poco, mientras mantenía una conversación con un amigo de la familia, una persona de unos 65 años, hecho a sí mismo y muy autodidacta, ocurrió algo curioso.

Me contaba, con aire de resignación y de autocomplacencia, que la ilusión de su vida hubiera sido estudiar una carrera universitaria. Me dijo que le hubiera gustado tener las mismas oportunidades que tuve yo y la gente de mi generación, pero que en su época, corrían otros tiempos y tuvo que ponerse a trabajar muy joven para poder ayudar a su familia.

            Cuando llevábamos pocos minutos hablando, pude intuir por donde iban los tiros y lo frené en seco, preguntándole:

          – ¿Me quieres decir que estudiar una carrera hubiera sido la ilusión de tu vida?

          – Así es, me respondió, él.

      – Pues vete pensando que te gustaría estudiar que mañana te acompaño a la secretaría de la facultad y nos informamos para formalizar la matrícula. Le contesté de una manera directa.

          – No, hombre, ahora ya no puedo……..

        – Cómo que no? Le dije yo. Pero, si ahora estás jubilado, precisamente lo que te sobra es tiempo.

       – No, ahora ya es demasiado tarde, ya no puedo. Me dijo de una manera tajante mientras cambiaba de tema rápidamente.

¿No puedo o no quiero? Quizás me he visto, teniendo que ir a clase todos los días, conviviendo con gente que podrían ser mis nietos, teniendo que hacer el esfuerzo por estudiar y asumir compromisos conmigo mismo y me parece demasiado esfuerzo para tan poca recompensa.

¿Acaso deseamos las cosas pero no estamos dispuestos a realizar el esfuerzo necesario para conseguirlas? Porque si es de boquilla, yo no quiero conformarme con solo una carrera, quiero 6!!! Y nada de hablar solo un par de idiomas, quiero hablar por lo menos 8. ¿A quién no le gustaría tener un Porsche Cayenne si no hubiera que pagarlo y no hubiera que mantenerlo?

Hemos de ser conscientes, que la vida no funciona así, si quieres algo, no basta con quejarte desde tu inmovilidad y repetirte lo “desgraciadito que eres”, tienes que ir a por ello y renunciar a unas cosas para conseguir otras. Pero, lo bonito de la vida, es que no tiene límites y si quieres algo (un Porsche Cayenne por ejemplo) y es la ilusión de tu vida, puedes conseguirlo. Hay quien se puede comprar mañana mismo un par, quién tendrá que privarse de cosas durante 3 años y quien tendrá que ahorrar toda la vida para conseguirlo, pero si es la ilusión de tu vida, esta o cualquier otra cosa, quiero que sepas que puedes conseguirlo y si no, no la desees, o por lo menos no intoxiques a tu mente con cosas que crees que no puedes conseguir y que ni siquiera haces nada por intentarlo.

Y ahora…… ¿Qué es lo que verdaderamente deseas?